Más puntos de vista, una sola emisión.
La realización multicámara permite combinar un plano general con primeros planos y otros ángulos de la acción. En Krokland podemos trabajar con hasta ocho cámaras y seleccionar los planos durante el directo. El número de cámaras se ajusta al contenido y a las condiciones del espacio.
El sonido también es parte del directo.
No basta con ver a quien habla: hay que escucharlo con claridad. Planteamos la microfonía y la producción de imagen y sonido según las intervenciones previstas. Antes de definir la propuesta conviene conocer cuántas personas participan, cómo se moverán y qué contenidos van a presentar.
Antes de emitir, necesitamos un plan.
La fecha, la duración, el lugar y el destino de la emisión son el punto de partida. También hay que revisar las condiciones de conexión a internet, los accesos técnicos y los tiempos disponibles para montar y preparar el directo. La viabilidad de la emisión se valora con esos datos; no todas las ubicaciones ofrecen las mismas condiciones.